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TALLER DE HABILIDADES SOCIALES Y CRECIMIENTO PERSONAL. ADOLESCENTES Y JÓVENES

Os presentamos el Taller de Habilidades Sociales y Crecimiento Personal para Adolescentes y Jóvenes que tendrá lugar en nuestro Centro de Alcobendas durante los jueves 23 de Marzo, 6 de Abril, 11 de Mayo y 8 de Junio de 17h a 19h.

Inscripciones por web: https://goo.gl/forms/uDvDnyJqrl5en1l73

Los TCAs desde la familia: “Mi hija/o me odia”

 

A menudo a la consulta acuden los/as padres/madres de las/os pacientes que padecen TCA bajo una afirmación tan dura como desgarradora, “Mi hija/o me odia”. Relatan que la relación que tenían antes de la enfermedad se ha difuminado, ya no hay complicidad, no hay conversaciones, sólo gritos, discusiones, reproches, amenazas y además, a partir del comienzo del tratamiento, ha empeorado.Madres e Hijas

La queja suele provenir del cuidador principal que, en la mayoría de las ocasiones, es la madre.

De manera subjetiva, es una afirmación muy dolorosa, sin embargo, olvidamos un factor importante: es el cuidador principal quien se ocupa de organizar y servir las comidas (horarios, cantidades, reposos, etc.), razón por las que las/os pacientes tienden a identificarle con un estímulo aversivo que es inmediatamente traducido por “mi madre/padre quiere que engorde”, lo cual les genera gran malestar.

Además, debemos de tener en cuenta que existe una sensación de pérdida de control por parte del paciente. Recordemos que, a través de una distorsionada relación con la alimentación, es como las/os pacientes palían su necesidad de control.

Aunque genera mucha tensión intrafamiliar, el/la cuidador/a no puede ceder a la coacción que la enfermedad ejerce, y debe mantenerse firme a las indicaciones dadas en consulta, porque, aunque no es fácil, es la única manera de ayudar a su hijo/a a vencer la enfermedad.

Esta situación no es preocupante y tiende a remitir con el tiempo, ya que ocupa su lugar dentro de la terapia psicológica que llevamos a cabo en consulta. Es necesario entender que no se trata de un enfrentamiento personal, sino de un paso inevitable en el camino hacia la recuperación.

Patricia Boldú de Luelmo
Psicóloga especializada en TCAs

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA EN EL DEPORTE: FACTORES PREDISPONENTES Y MANTENEDORES

La práctica continuada de deporte puede constituir un factor de riesgo para  el desarrollo de los Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), mucho más si dicha práctica se realiza de forma abusiva y sin supervisión.

No obstante, dicho riesgo depende, no sólo de la asiduidad, si no de la categoría en la que se realice (a mayor profesionalización, mayor posibilidad) y de las exigencias que ésta conlleve (importancia de lasTCA en el deporte medidas corporales y el peso para aumentar el rendimiento). Dentro de los deportes de más riesgo, encontramos los deportes estéticos (p.e. gimnasia rítmica, patinaje artístico, danza, etc.), los deportes de categorías (p.e. boxeo, lucha libre, judo, etc.), los deportes de resistencia (p.e. natación, ciclismo, etc.) y los realizados en gimnasios (p.e. culturismo, aerobic, etc.).

¿Qué factores pueden desencadenar un TCA en deportistas?

Los cambios corporales que se producen en la adolescencia, unidos a una baja autoestima, escaso autoconcepto, dificultades en el afrontamiento de dichos cambios, y  los comentarios externos recibidos por parte de personas significativas (amigos, familiares, etc.), pueden actuar como predisponentes de cara a un TCA. Dentro del ámbito deportivo, se une además la necesidad de mantener un determinado peso o de recuperarlo tras un periodo de inactividad prolongado en el que se ha ganado en exceso (vacaciones, convalecencia por debida a una lesión, etc.), mediante dietas estrictas  u otro tipo de estrategias para reducirlo.

¿Qué factores mantienen el TCA en deportistas una vez instaurado?

Los factores de mantenimiento de un TCA en deportistas pueden englobarse en tres ámbitos: La continuidad de una dieta estricta o de hábitos poco saludables para mantener el peso, el autorefuerzo de éxito a corto plazo por lograr el peso ideal que pueda mejorar el rendimiento deportivo (y por tanto los resultados) y el refuerzo social (presión), que en este caso no sólo se da por parte de la familia, los amigos y los allegados, sino también por parte de entrenadores, y compañeros de equipo, etc.

Otros factores que también influyen serían la sensación de control (autocontrol), la posesión de un cuerpo infantil (tan reforzado por ejemplo en prácticas como la gimnasia rítmica o el ballet, donde alcanzar un cuerpo prepuberal  se convierte en algo “necesario” para la consecución del éxito), o factores familiares (como las altas expectativas en el futuro deportivo de los/as hijos/as) o las necesidades económicas (cuando el sustento familiar depende del éxito deportivo).

Además, muchos deportistas acostumbrados a seguir dietas constantes (en ocasiones, deportistas que realizan dietas restrictivas de forma permanente), pueden llegar en ocasiones a recurrir sobreingestas (los llamados atracones) en respuesta a la aparición de una “necesidad ansiosa” por comer, acudiendo después a vómitos y laxantes para reducir su sentimiento de culpa y el miedo a engordar, sumergiéndose sin saberlo en el círculo vicioso del trastorno.

Patricia Boldú de Luelmo
Psicóloga especializada en TCAs

DESCUBRIENDO LA ORTOREXIA

Todos hemos oído hablar alguna vez de Ana y Mía, como las consideradas diosas o princesas por las jóvenes que padecen Trastornos de la Conducta Alimentaria. Ana responde a la perfección buscada por la Anorexia y Mía a la buscada por la Bulimia. Su culto prolifera a pasos agigantados en Internet a través de webs y blogs que son visitados diariamente por aquellas personas que padecen estos trastornos, siendo en un 95% público adolescente. A estos dos personajes se ha unido Alisa, que es la considerada diosa por las personas afectadas por la Ortorexia (Ali: Alimentación; Sa: Saludable).

La ortorexia nerviosa, tal y como originariamente se definió, indica una obsesión enfermiza por el consumo de alimentosmanzanas saludables. El término se deriva del griego orto, que significa “derecho” o “correcta”. Aunque podríamos pensar que el consumo de alimentos saludables entra dentro de lo “deseable”, el problema viene dado por la palabra “obsesión”. El /la paciente con ortorexia consume su vida en la planificación de una “Dieta Saludable” (siempre “autoimpuesta” y por tanto no carente de déficits nutricionales), que le ocupa el 100% de su tiempo. La vida de un/una paciente que padece ortorexia gira en torno a la planificación obsesiva de la ingesta de una alimentación “saludable”, por lo que tiende a aislarse socialmente.

En el trascurso de la enfermedad, el/la paciente pierde la capacidad de comer intuitivamente: la incapacidad para comer de forma natural, de reconocer el hambre y de saber cuando están saciados.

La autoestima de los/as pacientes que padece ortorexia queda a la merced de la elección de “alimentos saludables”, siendo cualquier error que se cometa en la elección de los mismos motivo de sentimientos de culpa, recurriendo entonces a procesos bulímicos de liberación (purgas y vómitos) para volver acto seguido a la dieta saludable.

La ortorexia comparte con la anorexia la rigidez en el control de su dieta y, con la bulimia, la tendencia a la purga tras el consumo de alimentos “no saludables”, pero es más fácil de detectar dado que, a diferencia de la anorexia y la bulimia, los/as afectados/as son muy abiertos/as a la hora de expresar sus costumbres alimentarias, se enorgullecen de la percepción de sus opciones saludables y no se abstienen de decirlo a los demás. De hecho, tienden a menospreciar a los demás que no siguen este tipo de estrictas reglas dietéticas.

Aunque nos se encuentra aún catalogada como trastorno en el DSM (no aparece en el nuevo Manual DSM-V), ni en el CIE-10, podría incluirse al igual que la vigorexia (trastorno en el cual una persona sufre una constantemente preocupación por parecer demasiado pequeña y débil, tendiendo al abuso del ejercicio físico y los esteroides), como TCANE (Trastornos de la Conducta Alimentaria no especificados).

Patricia Boldú de Luelmo
Psicóloga especializada en TCAs

Ver también en:

http://expertoentrastornosdelaalimentacion.com/blog/2014/05/26/descubriendo-la-ortorexia/